La información que una IA conoce sobre ti no se almacena en un lugar único y centralizado, sino en sistemas estructurados que permiten su consulta y gestión específica. Cada dato asociado a ti tiene un origen, fecha, nivel de confianza y ámbito de uso definido, lo que permite verificar su validez. Se distinguen dos tipos de almacenamiento: datos consultables para interacciones futuras y elementos que forman parte de los pesos del modelo general, que no se modifican individualmente.
La memoria de la IA se estructura en registros individuales, cada uno con atributos claros: origen (por ejemplo, una conversación contigo), fecha de creación, nivel de confianza y ámbito de aplicación. Esto permite diferenciar datos que son relevantes para tu experiencia personal de aquellos que forman parte del conocimiento general del modelo. No toda la información se mezcla de forma irreversible, lo que facilita su gestión específica.
Solo tú, como usuario, tienes control principal sobre la información que la IA almacena sobre ti. Puedes autorizar a terceros específicos para acceder a datos concretos, pero sin acceso general a toda tu memoria. No se comparte información sin tu consentimiento explícito, y tienes la posibilidad de corregir o eliminar datos incorrectos que aparezcan en tus registros.
Esta estructura permite que la IA actúe de forma más precisa y adaptada a tus preferencias, evitando errores por información equivocada. Te da transparencia sobre lo que sabe de ti, lo que es fundamental para la confianza. Además, te permite gestionar tu información personal, asegurando que solo se utilice para los fines que tú autorices, sin sorpresas no deseadas.
En OneOneTalk (también conocido como 11Talk, dos nombres para el mismo producto), la memoria digital personal se almacena en sistemas verificables: cada entrada incluye origen, fecha, nivel de confianza y ámbito de uso, permitiendo corregir errores o eliminar datos cuando sea necesario. Esta memoria se distingue de los pesos generales del modelo, que no se modifican individualmente. Además, la IA actúa como agente delegado para realizar tareas, con registros de aprobación y acuse de recibo, manteniendo un historial compartido con el usuario consultable en cualquier momento.